Armando de la Garza
Mientras el reloj avanza hacia la patada inicial de la Copa del Mundo 2026, la industria de la hospitalidad en México enfrenta un escenario de contrastes alarmantes.
Mientras plataformas de renta vacacional como Airbnb despliegan estrategias agresivas para capturar la demanda de millones de aficionados, el sector hotelero tradicional parece haber caído en un estado de complacencia que pone en riesgo su competitividad durante la justa deportiva.
Así lo advirtió Armando de la Garza, Director General de México Extraordinario, quien señaló que la falta de una estrategia definida y unificada por parte de los hoteleros está dejando el campo libre a la economía colaborativa.
Un gigante que despierta, otro que se duerme
De acuerdo con De la Garza, la diferencia en la preparación es abismal. Airbnb no solo ha reportado un crecimiento superior al 200% en búsquedas para ciudades sede como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sino que ha lanzado experiencias disruptivascomo como la transformación del Estadio Ciudad de México en una suite exclusiva con Hugo Sánchez como anfitrión para fidelizar al turista mundialista.
Airbnb busca capturar la preferencia de los asistentes al Mundial con innovación y flexibilidad, mientras el sector hotelero se queda dormido, sin una estrategia clara para atraer a los seguidores del fútbol”, afirmó el directivo de México Extraordinario.
El riesgo de la “Estrategia Pasiva”
A pesar de que las proyecciones de la FIFA y el Gobierno Federal estiman la llegada de hasta 5.5 millones de turistas, las cifras actuales de reservaciones hoteleras en las sedes mexicanas apenas rondan el 30%. Para los expertos, esta calma es engañosa.
Mientras los hoteles confían en que la demanda llegará de forma natural debido a la escasez de inventario, las plataformas digitales están:
Diversificando la oferta: Promoviendo destinos aledaños a las sedes para distribuir el flujo turístico.
Ajustando tarifas dinámicas: Respondiendo en tiempo real al comportamiento del mercado.
Capacitando a anfitriones: Alianzas con cámaras de comercio para elevar el estándar de servicio en casas y departamentos.
El reclamo del sector formal
Por su parte, diversas asociaciones hoteleras han centrado sus esfuerzos más en la exigencia de regulación y “piso parejo” que en la creación de paquetes atractivos o campañas de marketing digital enfocadas en el segmento mundialista.
Si bien la preocupación por la competencia desleal es legítima, De la Garza enfatiza que la regulación por sí sola no atraerá a los huéspedes si no existe una propuesta de valor que compita con la experiencia local y hogareña que ofrecen las plataformas.
El silbatazo final se acerca
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el reto para la hotelería formal es despertar de su letargo. El mercado no espera, y en la era digital, la preferencia del consumidor se gana con anticipación, no solo con la ubicación de un inmueble.










Totalmente de acuerdo Armando, la oferta hotelera hoy Plataforma Airbnb ha sido denunciado durante muchos años y no se ha podido aterrizar algún mecanismo apropiado para que sea una competencia pareja con hotelería formal. Es necesario implementar nuevas fórmulas y presionar a la autoridad para que se haga algo un fuerte abrazo y muchas felicidades.