Armando de la Garza
MONTERREY, NL – En un esfuerzo por transformar la gestión de destinos hacia un modelo más humano y sostenible, la consultora Smartur & Asociados presentó los resultados de la primera prueba piloto del Índice de Aceptación Social del Turismo (IAST) en el estado de Nuevo León.
Este estudio pionero busca equilibrar la balanza en la industria, integrando formalmente la percepción de la comunidad local, un sector que históricamente ha tenido poca voz en la planeación turística. El proyecto cuenta con el rigor académico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el respaldo internacional de ASICOTUR.

Radiografía del Sentimiento Local
Los datos arrojan una postura clara: los neoleoneses ven con buenos ojos la llegada de visitantes, pero mantienen la guardia alta respecto a su calidad de vida. El IAST final se situó en 66.4 puntos, lo que se traduce en una aceptación favorable y una licencia social estable.
A continuación, el desglose de los pilares evaluados:

Entre el beneficio y el límite social
A pesar del entusiasmo por la derrama económica y la generación de empleo, el estudio identifica “focos amarillos” que las autoridades y empresarios no deben ignorar. La población manifestó preocupaciones tangibles en tres ejes críticos:
- Movilidad: Saturación de vialidades.
- Servicios Públicos: Presión sobre los recursos locales.
- Costo de Vida: Inflación en productos y servicios básicos.
Estos factores establecen lo que los expertos denominan “límites sociales al crecimiento”, sugiriendo que el desarrollo turístico de la entidad debe ser ordenado para no erosionar el bienestar de quienes habitan el destino.
Marzo: El mes clave para el turismo en Nuevo León
La presentación de estos resultados coincide con la antesala de dos eventos de gran calado que pondrán a prueba la infraestructura y la hospitalidad regia del 6 al 8 de marzo en CINTERMEX:
Expo VII Festival de Viajes y Aventuras.
V Congreso Nacional de la Industria Turística (CONIT).Se espera que ambos encuentros atraigan a más de 10 mil visitantes, generando una derrama económica estimada en más de 80 millones de pesos.
Estos eventos no solo impulsarán la economía, sino que serán el escenario ideal para discutir cómo los resultados del IAST pueden aplicarse en políticas públicas que aseguren un turismo responsable.









